12/3/26

FELICIDAD Y PERPETUA

 FELICIDAD PERPETUA... o la Épica y Conmovedora Historia de Perpetua y Felicidad: Mártires de la Fe



En el año 203 d.C., en la ciudad de Cartago (hoy Túnez), el Imperio Romano desató una feroz persecución contra los cristianos bajo el emperador Septimio Severo. En medio de este clima de terror, dos mujeres —Perpetua y Felicidad— se alzarían como faros de valentía y fe, dejando un testimonio que ha perdurado durante siglos.

Dos Mujeres, Un Destino Común

Perpetua era una joven matrona, (ayudaba a las embarazadas a dar a luz), de 22 años, de familia noble y recién madre de un niño lactante. Su madre y dos de sus hermanos eran cristianos, y ella misma se preparaba para recibir el bautismo. Felicidad, por su parte, era una esclava de Perpetua, también joven y embarazada de ocho meses en el momento de su arresto. A pesar de sus diferencias sociales, estaban unidas por su fe y su compromiso con Cristo. 

Junto con otros tres cristianos —Revocato, Saturo y Secúndulo— fueron arrestados por su fe. Su discipulador, Sáturo, se unió voluntariamente a ellos en la prisión, compartiendo su suerte.

La Prisión y las Pruebas

En la cárcel, las condiciones eran duras: oscuridad, calor y hacinamiento. Pero Perpetua y Felicidad no se rindieron. Perpetua, en su diario —uno de los testimonios más antiguos y poderosos de los mártires cristianos— escribió sobre sus experiencias y visiones. Una de ellas fue la de subir una escalera dorada hacia el cielo, protegida de un dragón, y ser recibida por un pastor que le dio un trozo de queso, un signo de su victoria en Cristo.

El padre de Perpetua, un pagano, intentó convencerla de renunciar a su fe, incluso cayendo a sus pies en lágrimas. Pero ella se mantuvo firme: “Padre, ¿ves este recipiente —una jarra de agua o lo que sea—? ¿Se le puede llamar por otro nombre que no sea el que es? … Así también yo no puedo llamarme por otro nombre que el que soy: cristiana”.

Felicidad, por su parte, temía no poder compartir el martirio con sus compañeros, ya que la ley romana prohibía ejecutar a mujeres embarazadas. Pero, por la oración de sus compañeros, dio a luz a una niña pocos días antes de la ejecución. La bebé fue adoptada y criada por otros cristianos. Cuando un carcelero se burló de ella por los dolores del parto y le preguntó cómo soportaría los tormentos de la arena, ella respondió: “Ahora sufro lo que sufro; pero entonces habrá otro en mí, que sufrirá por mí, porque yo sufriré por Él”.

El Martirio en la Arena

El día de su ejecución, el 7 de marzo, fueron llevados al anfiteatro de Cartago. Los hombres fueron arrojados a las bestias, mientras que las mujeres fueron primero atacadas por una vaca brava. Felicidad fue derribada, pero Perpetua la ayudó a levantarse, manteniéndose unidas hasta el final.

Finalmente, se decidió que las mujeres serían decapitadas. Los testigos cuentan que Perpetua, con calma y dignidad, guió la mano del verdugo tembloroso hacia su cuello, asegurando una muerte rápida y honorable. Felicidad la siguió, también con valentía.

Un Legado Eterno

La historia de Perpetua y Felicidad, registrada en la Passio Perpetuae et Felicitatis —en parte escrita por la propia Perpetua y completada por un testigo ocular— es uno de los relatos más conmovedores de la antigüedad cristiana. Muestra cómo dos mujeres, de orígenes diferentes, se unieron en la fe y enfrentaron la muerte con coraje y esperanza.

Son recordadas como cristianas fieles, santas y mártires ejemplares. Ellas nos enseñaron, con muchísimos otros valientes, que la fe y el amor por el Señor pueden dar fuerza también a las mujeres, e incluso en los momentos más oscuros, y que el amor y la solidaridad pueden superar cualquier barrera social o circunstancia adversa.

11/2/26

Fuentes literarias del Éxodo

Fuentes literarias que evidencian el Éxodo

El Éxodo es un suceso asombroso que está respaldado por una tradición literaria antigua, central y continua, conocida incluso por autores no judíos, algunos hostiles, que apuntan a un núcleo histórico, a un evento asombroso que explica la nación de Israel y que se reinterpreta teológicamente. Las fuentes literarias del Éxodo como suceso son: 

El libro del Éxodo. Esta es la fuente primaria: Se trata de un relato narrativo coherente (Éx 1–18), que tiene Legislación (Éx 19–24), Tradición cultual y teológica.


Luego tenemos el resto del Pentateuco, lo que nos muestra que el Éxodo no es un texto aislado:

Génesis: prepara el escenario (José, Egipto, esclavitud).

Levítico / Números: asumen el Éxodo como hecho previo.

Deuteronomio: reinterpreta el Éxodo como fundamento teológico y ético.

Así que desde el punto de vista literario, estamos ante una tradición nacional fundacional coherente.


Además, tenemos otros libros del AT que citan el Éxodo como hecho histórico fundante:

Josué 24

Jueces 6

1 Samuel 12

1 Reyes 6:1 (da una cronología relativa)

Salmos históricos: 78, 105, 106

Profetas: Isaías, Jeremías, Ezequiel, Oseas, Amós, Miqueas

Esto muestra que no es una invención tardía aislada, sino una tradición asumida durante siglos.


Puedo añadir fuentes egipcias y grecorromanas (extra-bíblicas). No se encuentra el Éxodo “tal cual”, pero sí tradiciones paralelas:


Manetón (siglo III a.C.)

Sacerdote egipcio que escribió una Historia de Egipto (conocida por citas posteriores).

Habla de la expulsión de un grupo semita asociado a impureza, lepra y rebelión.

Menciona a un líder llamado Osarseph, que algunos identificaron polémicamente con Moisés.

 Es importante considerar que:

Es una versión hostil egipcia, no favorable a Israel. Precisamente por eso, muchos la ven como eco distorsionado de una tradición real.


Flavio Josefo (siglo I d.C.)

En Contra Apión:

Defiende la antigüedad del pueblo judío.

Cita a Manetón, Lisímaco, Queremón y otros autores egipcios.

Afirma que incluso los enemigos de Israel reconocen una salida desde Egipto, aunque la caricaturicen.


Otros autores grecorromanos

Hecateo de Abdera

Diodoro Sículo

Tácito

Suelen reconocer un origen egipcio del pueblo judío, describir una migración, y hasta interpretarla negativamente (expulsión de enfermos, rebeldes, etc.). Confirman que la tradición de una salida desde Egipto circulaba fuera de la Biblia.


Consideremos también las tradiciones judías posteriores: 

Literatura rabínica

Mishná

Talmud

Midrashim

Donde el Éxodo es ampliado, detallado y teológicamente interpretado. No son fuentes históricas tempranas, pero muestran la continuidad ininterrumpida del relato en la identidad judía.


La liturgia judía

Hagadá de Pésaj

Cada año Israel celebra el Éxodo como memoria histórica, no mito abstracto.

Esto no prueba historicidad, pero sí una memoria colectiva extremadamente arraigada, algo raro si fuera una invención tardía sin anclaje real.


Por último, el Nuevo Testamento:

Para los primeros cristianos:

Jesús,

Pablo,

Hebreos,

tratan el Éxodo como evento histórico y tipológico.

De nuevo: no añade evidencia externa, pero confirma que la tradición era universalmente asumida en el judaísmo del Segundo Templo.


📊 Resumen claro

Fuentes literarias que sí existen

✅ Biblia hebrea (múltiples libros y géneros)

✅ Tradiciones egipcias hostiles (Manetón y otros)

✅ Autores grecorromanos

✅ Josefo

✅ Tradición rabínica y litúrgica

Lo que no existe es un registro egipcio directo que diga: “Hoy se ahogó el ejército del faraón persiguiendo a Moisés”. Pero eso no es sorprendente, dada la forma en que Egipto escribía su historia.

24/10/25

La maldición del halloween

 

Seguramente usted ya ha recibido información que le advierte respecto a la celebración de halloween. ¿Por qué es bueno tomar eso en cuenta? Pues simplemente porque algunas prácticas asociadas a esa fiesta permiten que los demonios o espíritus inmundos afecten a las personas que con candidez realizan cosas inconvenientes.

¿Qué son los demonios?

Los demonios son seres espirituales que tienen el propósito de dañar a la raza humana en la mayor medida posible. Ellos odian a los hombres. Y cuando establecen algún tipo de pacto o trato con alguno, nunca será para beneficiarle, salvo al principio, para persuadirle y convencerle de que será el que domina y gana.

La maldad de esos seres puede notarse en las cosas que ha hecho a través de los siglos, separándonos de Dios, sembrando discordias y provocando todo tipo de maldades entre los propios hombres.

¿Cómo actúan?

Las puertas que ellos usan para atar, oprimir y dominar a las personas, maldiciendo a los individuos y sus familias, son las diversas formas de ocultismo: hechicería, brujería, adivinación, (horóscopo, tarot, etc.), magia, invocación de espíritus, invocación de los muertos, objetos relacionados a estas cosas y pecados graves que pueden ser violentos o de tipo sexual, (prostitución y otras formas de fornicación), etc. Por eso la Biblia advierte contra estas prácticas:

… no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, (rito cananeo en que se asesinaba a los hijos) ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. - Deuteronomio 18:9-14.

En su Biblia también puede leer: Isaías 47:13-14.

Otra forma muy común en que la gente abre puertas a los demonios es la llamada idolatría. El apóstol Pablo lo advierte así:

Por lo tanto, mis queridos amigos, huyan de la adoración a los ídolos. Ustedes son personas razonables. Juzguen por sí mismos si lo que digo es cierto. Cuando bendecimos la copa en la Mesa del Señor, ¿no participamos en la sangre de Cristo? Y, cuando partimos el pan, ¿no participamos en el cuerpo de Cristo? Y, aunque somos muchos, todos comemos de un mismo pan, con lo cual demostramos que somos un solo cuerpo. Piensen en el pueblo de Israel. ¿No estaban unidos al comer de los sacrificios del altar? ¿Qué es lo que trato de decir? ¿Que la comida ofrecida a ídolos tiene alguna importancia o que los ídolos son dioses verdaderos? No, de ninguna manera. Lo que digo es que esos sacrificios se ofrecen a los demonios, no a Dios. Y no quiero que ustedes tengan parte con los demonios. Ustedes no pueden beber de la copa del Señor y también de la copa de los demonios. No pueden comer de la Mesa del Señor y también de la mesa de los demonios. ¿Qué? ¿Acaso nos atreveremos a despertar los celos del Señor? ¿Piensan que somos más fuertes que él? - 1Corintios 10:14-22

Lea también 2Reyes 17:16-17.

¿Qué debemos hacer para apartarlos?

  1. Debemos desechar todo lo que se vincule a ellos. Todo objeto que se use supersticiosamente, (como para la suerte, llamar el dinero, etc.), o que tenga un uso ocultista, (relacionado a hechicería, magia, adivinación, espiritismo, etc.), o que se use para exaltar sus obras, (como videos o libros de terror), debe ser destruido y echado a la basura. Un ejemplo de lo que hicieron los cristianos podemos verlo en en Hechos 19:18-20, donde quemaron los libros ocultistas, (hechicería, magia). Pero hoy en día también se usa otro tipo de medios como los audiovisuales, por o que también debemos desechar videos, audios, etc., que estén en alguna memoria virtual y evitar también la conexión con páginas web con ese contenido.

  2. Luego, renunciar a toda participación que hayamos tenido en ritos o prácticas de ocultismo, invocando espíritus, santos, etc. Esto se hace pidiendo perdón al Señor por haber participado o haber ingresado a nuestras casas a personas que practican tales cosas. Asimismo, prometiendo al Señor que nunca más participaremos de tales pecados.

  3. Conectarse con un Pastor cristiano que conozca de guerra espiritual para que desate bendición en el hogar y selle la familia consagrándola al Señor Jesucristo.

Si esa fiesta exalta ese tipo de prácicas y ese tipo de espíritus, ¿no le parece que es mejor evitar identificarnos con algo que se opone a Dios y a nuestra fe?

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Si usted requiere ayuda espiritual puede conectarse con nosotros mediante whatsapp al número +51907842157 (Pastor Carlos).

Que el Señor Jesucristo bendiga su hogar.

Todos los pasajes bíblicos son tomados de la versión Nueva Traducción Viviente.


Fundó Jesucristo la iglesia católica romana?


Es frecuente que, para afirmar su legitimidad y hasta su hegemonía religiosa dentro del cristianismo, los católicos romanos digan que su iglesia fue fundada por nuestro Señor y no así las nuestras. Por supuesto, eso no es cierto. La iglesia romana fue forjada por hombres como nuestros líderes. 

Como recordamos, la Biblia nos dice que el apostolado de Pedro fue dirigido a los judíos en primer lugar, por lo que fue Pablo el que predicó a los gentiles. Y aunque Pedro abrió la puerta, (Hechos 10-11),  Pablo cubrió prácticamente todo el imperio, saliendo desde Antioquía. 

En cuanto a Roma, Jesucristo no fundó allí ninguna Iglesia. Él fundó su Iglesia en Jerusalén. Esa Iglesia que nace con el pueblo judío y donde el Obispo es Jacobo, (o Santiago), hermano del Señor. 

Pero quizá los católicos aluden a Pedro, quien murió en Roma. Entonces debemos afirmar que, como ya dijimos, Pedro fue apóstol a los judíos, como Pablo fue apóstol a los gentiles, por lo que él sí fue a predicar a Roma, habiendo escrito antes a los cristianos de esa ciudad en su conocida epístola. Y si Pedro también ministró en Roma, lo hizo luego de que Pablo la fundara. Así, la iglesia romana no la fundó Jesús sino Pablo. O más bien, nuestro Señor por medio de Pablo. Es decir, tan igual como las demás iglesias de la gentilidad. 

Pero hay otro factor que debe tomarse en cuenta. Se trata del pontificado. Ese pontificado que jamás fue una institución cristiana. El mismo que se constituyó en traición contra la Iglesia del Señor, ya que el pontificado era una institución eminentemente pagana porque se trataba nada menos que del liderazgo de los sacerdotes paganos. Ese título lo tuvieron siempre los emperadores. ¿Cómo ingresó en la iglesia? Pues el emperador Graciano, cristiano él, rechazó tal nombramiento. Y mientras él se alejaba de esa identidad pagana, curiosa y sorprendentemente el obispo romano Dámaso, como quien recoge un desecho del basurero, lo tomó.

Desde ese obispo la iglesia romana se manchó. La traición logró que no solo Dámaso detentara una autoridad que ya no tenía, pues al igual que Judas perdió su ministerio, sino también otros que aceptaron y llevaron de buena gana ese título, manchando la Iglesia con decisiones y dogmas espurios, apóstatas, surgidos de la imaginación y el capricho de esos hombres que jamás mostraron respeto por las Escrituras que Dios inspiró para nuestra salvación y dirección.

¿Por qué menciono el pontificado? Porque es la esencia, el meollo sin el cual la iglesia católica no existiría. Y pasando por su arrogada sucesión apostólica, por su supuesta infalibilidad y otros engaños, se ha constituido en una secta que ha oprimido y perseguido por siglos a los cristianos de diversas confesiones. 

En conclusión, tal como las iglesias ortodoxas o protestantes, la iglesia romana fue fundada por hombres, por siervos del Señor. Por lo que la legitimidad de una u otra se ha de buscar en otro lugar, en otra característica como la fidelidad y lealtad para con el Señor. Pero en cuanto a esto, su traición queda al descubierto.