El libro Guerra de guerras lo publiqué en tiempo de plandemia. Las actividades de tipo OVNI o UAP eran muy frecuentes y sospechosas, así que era un buen tema de investigación. Pero en mi caso, como cristiano y ministro de Jesucristo, no podía tratarlo desde una perspectiva secular. Así que lo hice desde la Biblia. El resultado, aunque con una lectura un tanto densa, lo puede ver en el enlace: (https://www.amazon.com/dp/B0DDWP9NGR).
KoreShir - Cartas apologéticas
Lecciones para la vida y apologética cristiana desde la Biblia
2/12/25
Daniel Estulin no se lo toma a broma... yo tampoco lo hice
El libro Guerra de guerras lo publiqué en tiempo de plandemia. Las actividades de tipo OVNI o UAP eran muy frecuentes y sospechosas, así que era un buen tema de investigación. Pero en mi caso, como cristiano y ministro de Jesucristo, no podía tratarlo desde una perspectiva secular. Así que lo hice desde la Biblia. El resultado, aunque con una lectura un tanto densa, lo puede ver en el enlace: (https://www.amazon.com/dp/B0DDWP9NGR).
24/10/25
La maldición del halloween
Seguramente usted ya ha recibido información que le advierte respecto a la celebración de halloween. ¿Por qué es bueno tomar eso en cuenta? Pues simplemente porque algunas prácticas asociadas a esa fiesta permiten que los demonios o espíritus inmundos afecten a las personas que con candidez realizan cosas inconvenientes.
¿Qué son los demonios?
Los demonios son seres espirituales que tienen el propósito de dañar a la raza humana en la mayor medida posible. Ellos odian a los hombres. Y cuando establecen algún tipo de pacto o trato con alguno, nunca será para beneficiarle, salvo al principio, para persuadirle y convencerle de que será el que domina y gana.
La maldad de esos seres puede notarse en las cosas que ha hecho a través de los siglos, separándonos de Dios, sembrando discordias y provocando todo tipo de maldades entre los propios hombres.
¿Cómo actúan?
Las puertas que ellos usan para atar, oprimir y dominar a las personas, maldiciendo a los individuos y sus familias, son las diversas formas de ocultismo: hechicería, brujería, adivinación, (horóscopo, tarot, etc.), magia, invocación de espíritus, invocación de los muertos, objetos relacionados a estas cosas y pecados graves que pueden ser violentos o de tipo sexual, (prostitución y otras formas de fornicación), etc. Por eso la Biblia advierte contra estas prácticas:
… no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, (rito cananeo en que se asesinaba a los hijos) ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. - Deuteronomio 18:9-14.
En su Biblia también puede leer: Isaías 47:13-14.
Otra forma muy común en que la gente abre puertas a los demonios es la llamada idolatría. El apóstol Pablo lo advierte así:
Por lo tanto, mis queridos amigos, huyan de la adoración a los ídolos. Ustedes son personas razonables. Juzguen por sí mismos si lo que digo es cierto. Cuando bendecimos la copa en la Mesa del Señor, ¿no participamos en la sangre de Cristo? Y, cuando partimos el pan, ¿no participamos en el cuerpo de Cristo? Y, aunque somos muchos, todos comemos de un mismo pan, con lo cual demostramos que somos un solo cuerpo. Piensen en el pueblo de Israel. ¿No estaban unidos al comer de los sacrificios del altar? ¿Qué es lo que trato de decir? ¿Que la comida ofrecida a ídolos tiene alguna importancia o que los ídolos son dioses verdaderos? No, de ninguna manera. Lo que digo es que esos sacrificios se ofrecen a los demonios, no a Dios. Y no quiero que ustedes tengan parte con los demonios. Ustedes no pueden beber de la copa del Señor y también de la copa de los demonios. No pueden comer de la Mesa del Señor y también de la mesa de los demonios. ¿Qué? ¿Acaso nos atreveremos a despertar los celos del Señor? ¿Piensan que somos más fuertes que él? - 1Corintios 10:14-22
Lea también 2Reyes 17:16-17.
¿Qué debemos hacer para apartarlos?
Debemos desechar todo lo que se vincule a ellos. Todo objeto que se use supersticiosamente, (como para la suerte, llamar el dinero, etc.), o que tenga un uso ocultista, (relacionado a hechicería, magia, adivinación, espiritismo, etc.), o que se use para exaltar sus obras, (como videos o libros de terror), debe ser destruido y echado a la basura. Un ejemplo de lo que hicieron los cristianos podemos verlo en en Hechos 19:18-20, donde quemaron los libros ocultistas, (hechicería, magia). Pero hoy en día también se usa otro tipo de medios como los audiovisuales, por o que también debemos desechar videos, audios, etc., que estén en alguna memoria virtual y evitar también la conexión con páginas web con ese contenido.
Luego, renunciar a toda participación que hayamos tenido en ritos o prácticas de ocultismo, invocando espíritus, santos, etc. Esto se hace pidiendo perdón al Señor por haber participado o haber ingresado a nuestras casas a personas que practican tales cosas. Asimismo, prometiendo al Señor que nunca más participaremos de tales pecados.
Conectarse con un Pastor cristiano que conozca de guerra espiritual para que desate bendición en el hogar y selle la familia consagrándola al Señor Jesucristo.
Si esa fiesta exalta ese tipo de prácicas y ese tipo de espíritus, ¿no le parece que es mejor evitar identificarnos con algo que se opone a Dios y a nuestra fe?
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Si usted requiere ayuda espiritual puede conectarse con nosotros mediante whatsapp al número +51907842157 (Pastor Carlos).
Que el Señor Jesucristo bendiga su hogar.
Todos los pasajes bíblicos son tomados de la versión Nueva Traducción Viviente.
Fundó Jesucristo la iglesia católica romana?
Es frecuente que, para afirmar su legitimidad y hasta su hegemonía religiosa dentro del cristianismo, los católicos romanos digan que su iglesia fue fundada por nuestro Señor y no así las nuestras. Por supuesto, eso no es cierto. La iglesia romana fue forjada por hombres como nuestros líderes.
Como recordamos, la Biblia nos dice que el apostolado de Pedro fue dirigido a los judíos en primer lugar, por lo que fue Pablo el que predicó a los gentiles. Y aunque Pedro abrió la puerta, (Hechos 10-11), Pablo cubrió prácticamente todo el imperio, saliendo desde Antioquía.
En cuanto a Roma, Jesucristo no fundó allí ninguna Iglesia. Él fundó su Iglesia en Jerusalén. Esa Iglesia que nace con el pueblo judío y donde el Obispo es Jacobo, (o Santiago), hermano del Señor.
Pero quizá los católicos aluden a Pedro, quien murió en Roma. Entonces debemos afirmar que, como ya dijimos, Pedro fue apóstol a los judíos, como Pablo fue apóstol a los gentiles, por lo que él sí fue a predicar a Roma, habiendo escrito antes a los cristianos de esa ciudad en su conocida epístola. Y si Pedro también ministró en Roma, lo hizo luego de que Pablo la fundara. Así, la iglesia romana no la fundó Jesús sino Pablo. O más bien, nuestro Señor por medio de Pablo. Es decir, tan igual como las demás iglesias de la gentilidad.
Pero hay otro factor que debe tomarse en cuenta. Se trata del pontificado. Ese pontificado que jamás fue una institución cristiana. El mismo que se constituyó en traición contra la Iglesia del Señor, ya que el pontificado era una institución eminentemente pagana porque se trataba nada menos que del liderazgo de los sacerdotes paganos. Ese título lo tuvieron siempre los emperadores. ¿Cómo ingresó en la iglesia? Pues el emperador Graciano, cristiano él, rechazó tal nombramiento. Y mientras él se alejaba de esa identidad pagana, curiosa y sorprendentemente el obispo romano Dámaso, como quien recoge un desecho del basurero, lo tomó.
Desde ese obispo la iglesia romana se manchó. La traición logró que no solo Dámaso detentara una autoridad que ya no tenía, pues al igual que Judas perdió su ministerio, sino también otros que aceptaron y llevaron de buena gana ese título, manchando la Iglesia con decisiones y dogmas espurios, apóstatas, surgidos de la imaginación y el capricho de esos hombres que jamás mostraron respeto por las Escrituras que Dios inspiró para nuestra salvación y dirección.
¿Por qué menciono el pontificado? Porque es la esencia, el meollo sin el cual la iglesia católica no existiría. Y pasando por su arrogada sucesión apostólica, por su supuesta infalibilidad y otros engaños, se ha constituido en una secta que ha oprimido y perseguido por siglos a los cristianos de diversas confesiones.
En conclusión, tal como las iglesias ortodoxas o protestantes, la iglesia romana fue fundada por hombres, por siervos del Señor. Por lo que la legitimidad de una u otra se ha de buscar en otro lugar, en otra característica como la fidelidad y lealtad para con el Señor. Pero en cuanto a esto, su traición queda al descubierto.
9/5/25
Siglos de homosexualidad y pedofilia como un estilo de vida, ¿no te dicen algo? Ap. 18:4-5
Ya está demostrado con hartazgo el estilo de vida dentro del Vaticano o dentro de la élite del catolicismo romano. Y eso no incluye lo que se ignora, obviamente. Como cuando se han hallado muchísimos fetos en conventos y otros lugares religiosos y eso lleva a suponer que sucede en otros lugares aunque no se hayan "descubierto".Un milenio, como mínimo, de abusos y violaciones sexuales que se demuestran desde el libro Liber gomorrhianus, (https://es.wikipedia.org/wiki/Liber_Gomorrhianus), y siglos de homosexualidad, (me remito al libro Sodoma, poder y corrupción en el Vaticano), dejan de manera más que patente, el hecho de que la sede vaticana no es santa ni es iglesia del Señor, y solo puede equipararse a la Babilonia apocalíptica, (ver los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis), a la que el Señor ordena despojar y destruir.
Los escandalosos, infames y execrables casos se tornan más infernales aún cuando esa institución protege y honra a los criminales, mientras ataca y humilla a las víctimas. Por supuesto, los culpables no escaparán del juicio divino. Pero la cuestión es: ¿Qué hace usted allí? ¿Se mantendrá como cómplice de tanta maldad? Porque esta es solo otra forma en que el pontificado traiciona a la verdadera Iglesia del Señor, ya que inició con el trastorno de la doctrina y continuó con la persecución de los verdaderos cristianos, para culminar con una corrupción no vista ni siquiera en ámbitos paganos.


