Ya está demostrado con hartazgo el estilo de vida dentro del Vaticano o dentro de la élite del catolicismo romano. Y eso no incluye lo que se ignora, obviamente. Como cuando se han hallado muchísimos fetos en conventos y otros lugares religiosos y eso lleva a suponer que sucede en otros lugares aunque no se hayan "descubierto".Un milenio, como mínimo, de abusos y violaciones sexuales que se demuestran desde el libro Liber gomorrhianus, (https://es.wikipedia.org/wiki/Liber_Gomorrhianus), y siglos de homosexualidad, (me remito al libro Sodoma, poder y corrupción en el Vaticano), dejan de manera más que patente, el hecho de que la sede vaticana no es santa ni es iglesia del Señor, y solo puede equipararse a la Babilonia apocalíptica, (ver los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis), a la que el Señor ordena despojar y destruir.
Los escandalosos, infames y execrables casos se tornan más infernales aún cuando esa institución protege y honra a los criminales, mientras ataca y humilla a las víctimas. Por supuesto, los culpables no escaparán del juicio divino. Pero la cuestión es: ¿Qué hace usted allí? ¿Se mantendrá como cómplice de tanta maldad? Porque esta es solo otra forma en que el pontificado traiciona a la verdadera Iglesia del Señor, ya que inició con el trastorno de la doctrina y continuó con la persecución de los verdaderos cristianos, para culminar con una corrupción no vista ni siquiera en ámbitos paganos.
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