25/11/13

Un llamado a desaprobar la anticristiana ley de Unión Civil homosexual

TODO CRISTIANO EN EL CONGRESO DEBERÁ DESAPROBAR ESTE INFAME PROYECTO
Con el proyecto ley que propone la Unión Civil homosexual en el Perú, la unión civil homosexual resultaría ser más sencilla que la propia unión civil de parejas heterosexuales. Menos engorrosa y más rápida. Además, que mientras a las parejas heterosexuales se les anima inclusive a tener una convivencia sin respaldo o resguardo legal mas que uno de segunda clase como el concubinato reconocido luego de varios testimonios, queda en desventaja ante la unión civil "no matrimonial" en ciertos asuntos como el Seguro Social, porque aunque sea "no matrimonial" de hecho es lo mismo.
Este proyecto ley se cuida de señalar que se trata de la unión no matrimonial, pero, ¿en que se diferencia de un matrimonio? En nada, salvo el hecho de que no se realizará en una iglesia ni será oficiada por un religioso. Luego todo lo demás es lo mismo que un matrimonio especialmente en cuanto al tema económico (herencia o pensiones por viudez, beneficios del seguro social y AFPs, etc.).
El asunto es que como antes hemos dicho, la mayoría de personas no quiere quedar mal... no quieren ser el blanco de las criticas o acusaciones de intolerancia y homofobia. Claro, si hasta la ONU defiende el "derecho" homosexual debe estar bien el asunto... Pero los que somos sal y luz de la tierra no podemos permitirnos esos cobardes devaneos con la ética del mundo. Nosotros no podemos aprobar ese tipo de relaciones y menos de legalizaciones. Las razones cristianas, es decir bíblicas, para rechazar la práctica homosexual son harto conocidas. Además debemos resaltar el hecho de que se trata de algo intrínsecamente antinatural. En esencia y en forma. No va de acuerdo al cuidado y la defensa de la naturaleza. 
¿No le será contado como abominable pecado a cualquier cristiano aprobar ese tipo de sexualidad? Por supuesto. Y por ello, hago un llamado para que todo aquél que ama a Jesucristo desapruebe ese proyecto ley. Especialmente los cristianos en el Congreso deberán desaprobarlo. 
Pienso que ahora veremos a los verdaderos cristianos. Entre los del Congreso y en la calle. Porque si bien no podemos marginar a gente que vive diferente a nosotros, les corresponde también a ellos respetar nuestro estilo de vida. Pero si a ellos no les importa ofender la ética de nuestro Dios y tratarnos como retrógrados y gente de segunda clase, ¿no es bueno aclararles los ojos? Amarles no significa permitirles todo. Y creo que todavía los cristianos en este país somos la mayoría. 
Es cierto, aún no incluye la adopción de menores. Pero es un hecho que si logran esto lo otro llegará. Mientras tato oro por el arrepentimiento de tantas personas que aprueban estas cosas solo para no desentonar con la ética de moda... y por aquellos congresistas que refrendaron este proyecto: Carlos Bruce, Javier Velásquez Quesquén, Renzo Regiardo, Elías Rodríguez, Mauricio Mulder y Luciana León R. 

El evangelio de los intelectuales

Hace poco, nuestro hermano Jesús Adrián Romero, inició una polémica que incluyó ofensas y repudios de una buena cantidad de hermanos que se rasgaban las vestiduras con una afirmación suya: a Dios le importan más nuestros corazones que nuestra doctrina. No lo dijo así, pero es más o menos lo que quiso decir. Y por supuesto, a muchos nos pareció sospechoso. No obstante, luego de dilucidar el asunto, buena parte de nosotros lo apoyamos.
Cuando él explicó lo que quería decir, habló de la religiosidad que puede entorpecer nuestra obediencia, cuando ponemos la doctrina por encima de la compasión o el amor, por ejemplo. Y como quien le ayuda, pero sobre todo para que nos humillemos un poco reconociendo nuestras torpezas en diversos ámbitos y no solo en un caso como este, debo afirmar un punto más a su favor.
El evangelio que nuestro Dios ordenó predicar no es un evangelio dirigido a intelectuales solamente, sino en primer lugar a los sencillos. Resulta sin embargo, que por lo general los pastores que han pasado por un Seminario y donde la exigencia es intensa, asumen o suponen que el evangelio es para gente dedicada a los estudios. En especial a las letras. Y esto señores, no es así.
Es tiempo que se haga justicia al evangelio que Jesús nos ha encomendado, en el sentido que no podemos tomarlo como si fuera solo para inteligentes, para comenzar. ¿Cree usted que no se lo puede predicar a niños? ¿O a retardados por ejemplo? ¿O a jóvenes que nacieron con el síndrome down? ¿Cómo le predicamos a analfabetos si esto fuera así?
Aprovecho para jalar las orejas a mis hermanos que consideran que conocer teóricamente los principios del evangelio es suficiente. Ellos se consideran muy "bíblicos" ¡solo por eso! Me es conocida la afirmación escolarizada de algunos "conocedores": "ah, eso ya lo se...". En algunas iglesias he notado por ejemplo, que los estudios bíblicos son tan "elevados" que solo son para los que tienen estudios superiores. O de otro modo, son menospreciados por aquellos que consideran que el curso o la clase es para los iniciados.... porque para ellos es poca cosa. 
¿Qué nos está pasando? ¿Hemos convertido la Iglesia en una especie de élite universitaria? Yo no dudo que la enseñanza debe ser profunda. Pero debe asimismo ser sencilla. Además, la profundidad y sabiduría del evangelio  no son como los conocimientos o la sabiduría del mundo. La verdad se aprende en amor. Y como diría Santiago, en sabia mansedumbre. Y pienso yo, que los Seminarios e Instituciones para-eclesiásticas dedicadas a la enseñanza, deben reforzar este aspecto. Exigir conocimiento y análisis profundo e intenso, pero así también piedad y sencillez, porque la Iglesia es de los sencillos. 
Debemos cuidarnos, no sea que estemos poniendo tropiezo a los pequeños. Porque si un neófito puede caer en las garras de un hereje,  también es cierto que la gloria y experiencia vividas por un niño pueden ser menospreciadas y apagadas por un "sabio" que mas bien es solo un intelectual que apaga el entusiasmo y la alegría de un niño al que Dios se está revelando.
No pocas veces he tenido que animar a hermanos que luego de aprender un hermoso principio, fueron desanimados por los "conocedores". Y la verdad, estos conocían poco, pero se creían muy escrutadores. Su conocimiento generalmente es memorista y un tanto cerrado, sin análisis profundo o hermenéutica seria. Pero su vanidad los hacía errar y encima de ello poner tropiezo a sus hermanos. 
La Escritura nos aconseja algo importante desde esos preciosos versículos que nos recuerdan que el conocimiento envanece, pero el amor edifica. Así que conozcamos más, pero EN AMOR.

Respecto al apóstol Pablo y los judaizantes

La mayoría de los judaizantes procuran presentar a Pablo como un falso apóstol de Jesucristo. ¿Por qué? Porque la doctrina enseñada por él aclara muchos puntos respecto a la diferencia entre los dos pactos de Dios con su pueblo, impidiendo que nos quedemos con malos entendidos y desaprovechando las bendiciones mayores del nuevo pacto en Jesucristo. Pero lo que ellos dejan de lado es el testimonio de los demás apóstoles, los que fueron ministros especialmente dentro del pueblo judío. Tomemos a Pedro. El afirma lo siguiente respecto a Pablo:
“Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.” 2Pedro 3:16-17.
Notemos que:
1. Pedro avala a Pablo.
2. Pedro defiende a Pablo de aquellos que han torcido lo que este enseñó.
3. Pedro equipara los escritos de Pablo a las demás Escrituras, poniéndolas en el mismo nivel, es decir, como Escritura inspirada por Dios.
¿Qué le parece?

19/11/13

Necesidades sicológicas y pastorales en la Policía Nacional

Las Sagradas Escrituras avalan el uso de las armas de parte de las autoridades. Se puede afirmar inclusive que hasta parece aprobar la pena de muerte cuando se habla del ejercicio de esta autoridad:
... porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. Romanos 13:4.
De otro lado, también se da una alta exigencia de contenido ético para los que sirven al Estado con armas, por ejemplo, desde la predicación de Juan el Bautista:
También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario. Lucas 3:14.
Así que, ¿cómo calificamos el uso injusto, ilegal y asesino del armamento, contra un ciudadano al que más bien debiera protegerse? No es semejante a la traición? Por ejemplo, en estos días un joven deportista fue asesinado, según los noticieros, por un policía, en Ayacucho. Se dijo que eso sucedió luego de una discusión. En las entrevistas a los amigos del colegio, donde coincidentemente estudiaron los dos, (el policía y el joven fallecido),  declaraban que, desde esa etapa escolar, el que decidió ser policía tenía problemas de conducta, (problemas psicológicos, dijo uno de ellos). 
Y es que una cosa es estar dispuesto a matar, es decir hacer uso del armamento por causa de la ley y la justicia, en cumplimiento del deber, y otra hacer maldad y violencia contra el prójimo al cual se sirve. Pero la ética en muchos casos tiene que ver con el manejo de las tensiones, con el dominio o el control de las emociones, el alejamiento del alcohol y estupefacientes, etc. Y esto nos lleva al tema: ¿Evalúa la Policía sicológicamente a sus postulantes? ¿Tiene un verdadero y efectivo filtro sicológico o solo se trata de asuntos sicotécnicos? ¿Sirven de algo estas evaluaciones, si se dan, o solo pesan las recomendaciones harto conocidas? ¿Existe un respaldo emocional y fortalecimiento ético constante en el cuerpo policial? Esto es necesario, porque los muchos policías probos son vituperados por causa de algunos que, a causa de un descuido (mejor dicho irresponsabilidad) o una tarjetita, son admitidos, o por causa de uno que no tuvo la fortaleza y el control suficientes bajo alguna forma de presión emocional. 
En las iglesias, el cristiano tiene por lo general ese tipo de apoyo, de modo que puede enfrentar sus crisis y tensiones mejor que cualquier otra persona. Por ello, no estaría mal que nuestro gobierno introduzca un cuerpo pastoral que guíe y apoye a los policías. De paso, sería una forma de ejercitar la libertad y la igualdad religiosa en las instituciones públicas. Los capellanes católicos seguramente están procurando suplir lo que se requiere en esta área, pero a todas luces no es suficiente o es inefectivo. Y si esta sugerencia no pareciese la mejor, pues sencillamente considérese a los psicólogos, (aunque hay cosas para las que no será tan fuerte la protección del alma como la que concede la preciosa esperanza cristiana de la vida eterna).
Pienso que las reformas que deben darse en la Policía del Perú deben incluir este punto. Tuve algunos amigos en Hogar Policial. También familiares policías. Y una de las cosas que de hecho he visto resaltar, es que no pocos policías necesitaban ayuda psicológica. Sus familias estaban en crisis. Seguramente por el entorno difícil en la zona, pero también porque, pienso yo, no tenían el respaldo, el apoyo necesario de su institución o del gobierno, que les ayude a relacionarse mejor con sus esposas e hijos, que les ayude a establecer una sana separación o un equilibrio adecuado entre su labor llena de encuentros con delincuentes y personas llenas de malicia, y sus familias que necesitaban disciplina pero con amor y sabiduría. 
La labor del policía no es fácil. Pero la institución que los acoge debe por esto mismo, tener mayor cuidado en la recepción de personas probas y sanas, y luego proveerles la cobertura emocional y ética necesarias, (constante y no por talleres ocasionales), por cuanto ellas son las que deben proteger a los ciudadanos, porque eso les llevará a hacer un uso verdaderamente responsable del armamento.