Aquí no estoy considerando asuntos personales del candidato de ese partido. Tampoco me concentro en el aspecto religioso, que siempre considero primordial y trascendente, (y en el que cierto desubicado o apóstata ha pretendido mostrarle como si fuera un creyente fiel, después de haber presentado a Castillo como un mesías o enviado de Dios), sino tan solo en cuanto interesa dentro de lo social. Estoy considerando los aspectos político, social y económico a grandes rasgos.
6/6/26
CARACTERÍSTICAS CUESTIONABLES DE JUNTOS POR EL PERÚ
23/4/26
Las fraudulentas elecciones 2026 en Perú
Quiénes están detrás del fraude? Hoy, 23 de abril, la mayoría de peruanos tiene claro que en estas elecciones se ha urdido un fraude. Un poco diferente al anterior, pero al fin y al cabo apuntando al mismo objetivo. Pero, si como algunos suponen hay ONGs detrás de eso, como el IDL, ¿qué sería lo que están buscando? Pues a mi modesto entender, lo mismo que el financiador de movimientos masivos de caos y desorden.
Los globalistas están financiando este tipo de acciones, procurando los objetivos que ya se muestran en los de la ONU para desestabilizar, reducir poblaciones, manipular y controlar dictatorialmente.
Por esto, no me parece que se van a manifestar los líderes católicos más conocedores, salvo uno que otro sacerdote novato y cándido. ¿Por qué? Porque el Vaticano se ha unido desde el inicio a la agenda. No por gusto el anterior pontífice formó el grupo Our Guardians. Y supongo que en consonancia con esa línea, el nuevo se opone e Trump insistentemente.
Los cristianos debemos estar con los ojos abiertos, porque los globo-comunistas no se van a quedar de brazos cruzados. Y es que el plan es establecer una sociedad que descarta por completo la doctrina y la ética cristiana. Es por eso que, curiosamente, se oponen a tan buenos gobiernos como el de Nayib Bukele.
Cuando nuestros políticos probos luchan contra estas ONGs y la izquierda en general, no solo están defendiendo la democracia y la libertad. También están defendiendo la fe que el Señor de señores nos ha revelado y otorgado.
Sin embargo, más que una lucha en base a marchas, la pelea debe darse en el marco legal. Con toda la fuerza necesaria. Y junto a eso, lo demás. No al revés. No olvidemos que los gobiernos de izquierda no salen con marchas, y aunque estos que urdieron la trampa no son aún gobierno, así se sienten... como que casi lo han alcanzado.
Quitarles la presa de la boca requiere de gente valiente, insistente, y que les demuestre que no cesarán. Pero desde un ámbito que aún pude tener efectos claros, concretos, efectivos.
18/3/26
Sobre los cristianos y la guerra de este tiempo
Crisis político- militar? Más que eso. Se libra una guerra que también prueba tu fe.
Esta guerra, que parece ir creciendo, también está influyendo en los cristianos poniendo a prueba su fe y su fidelidad al Señor y a su Iglesia. Ya algunos, increíblemente, han tomado de falsos profetas a los pastores que oran por Trump, para poner un ejemplo. Mi opinión respecto a este asunto y algunos más, se la comparto en este video:
12/3/26
FELICIDAD Y PERPETUA
FELICIDAD PERPETUA... o la Épica y Conmovedora Historia de Perpetua y Felicidad: Mártires de la Fe
En el año 203 d.C., en la ciudad de Cartago (hoy Túnez), el Imperio Romano desató una feroz persecución contra los cristianos bajo el emperador Septimio Severo. En medio de este clima de terror, dos mujeres —Perpetua y Felicidad— se alzarían como faros de valentía y fe, dejando un testimonio que ha perdurado durante siglos.
Dos Mujeres, Un Destino Común
Perpetua era una joven matrona, (ayudaba a las embarazadas a dar a luz), de 22 años, de familia noble y recién madre de un niño lactante. Su madre y dos de sus hermanos eran cristianos, y ella misma se preparaba para recibir el bautismo. Felicidad, por su parte, era una esclava de Perpetua, también joven y embarazada de ocho meses en el momento de su arresto. A pesar de sus diferencias sociales, estaban unidas por su fe y su compromiso con Cristo.
Junto con otros tres cristianos —Revocato, Saturo y Secúndulo— fueron arrestados por su fe. Su discipulador, Sáturo, se unió voluntariamente a ellos en la prisión, compartiendo su suerte.
La Prisión y las Pruebas
En la cárcel, las condiciones eran duras: oscuridad, calor y hacinamiento. Pero Perpetua y Felicidad no se rindieron. Perpetua, en su diario —uno de los testimonios más antiguos y poderosos de los mártires cristianos— escribió sobre sus experiencias y visiones. Una de ellas fue la de subir una escalera dorada hacia el cielo, protegida de un dragón, y ser recibida por un pastor que le dio un trozo de queso, un signo de su victoria en Cristo.
El padre de Perpetua, un pagano, intentó convencerla de renunciar a su fe, incluso cayendo a sus pies en lágrimas. Pero ella se mantuvo firme: “Padre, ¿ves este recipiente —una jarra de agua o lo que sea—? ¿Se le puede llamar por otro nombre que no sea el que es? … Así también yo no puedo llamarme por otro nombre que el que soy: cristiana”.
Felicidad, por su parte, temía no poder compartir el martirio con sus compañeros, ya que la ley romana prohibía ejecutar a mujeres embarazadas. Pero, por la oración de sus compañeros, dio a luz a una niña pocos días antes de la ejecución. La bebé fue adoptada y criada por otros cristianos. Cuando un carcelero se burló de ella por los dolores del parto y le preguntó cómo soportaría los tormentos de la arena, ella respondió: “Ahora sufro lo que sufro; pero entonces habrá otro en mí, que sufrirá por mí, porque yo sufriré por Él”.
El Martirio en la Arena
El día de su ejecución, el 7 de marzo, fueron llevados al anfiteatro de Cartago. Los hombres fueron arrojados a las bestias, mientras que las mujeres fueron primero atacadas por una vaca brava. Felicidad fue derribada, pero Perpetua la ayudó a levantarse, manteniéndose unidas hasta el final.
Finalmente, se decidió que las mujeres serían decapitadas. Los testigos cuentan que Perpetua, con calma y dignidad, guió la mano del verdugo tembloroso hacia su cuello, asegurando una muerte rápida y honorable. Felicidad la siguió, también con valentía.
Un Legado Eterno
La historia de Perpetua y Felicidad, registrada en la Passio Perpetuae et Felicitatis —en parte escrita por la propia Perpetua y completada por un testigo ocular— es uno de los relatos más conmovedores de la antigüedad cristiana. Muestra cómo dos mujeres, de orígenes diferentes, se unieron en la fe y enfrentaron la muerte con coraje y esperanza.
Son recordadas como cristianas fieles, santas y mártires ejemplares. Ellas nos enseñaron, con muchísimos otros valientes, que la fe y el amor por el Señor pueden dar fuerza también a las mujeres, e incluso en los momentos más oscuros, y que el amor y la solidaridad pueden superar cualquier barrera social o circunstancia adversa.


