20/8/11

Trabajo y placer

Ayer me emocioné casi hasta las lágrimas. Tuve una repentina visión mientras recorría calles del cono sur de Lima. Fueron solo unos minutos y no fue una visión espiritual. Lo que vi es a varias personas trabajando, en diferentes lugares y oficios. Pero casi todas esas personas que vi tenían algo en común: trabajaban... y lo hacían con alegría! Puede que consideren esto cursi o extraño, pero me alegró tanto...
A mí también me dio que pensar. ¿Por qué me alegraba tanto? ¿No sería porque había visto tanta amargura en las personas sin trabajo? ¿No sería porque he visto mucha gente trabajando con amargura y enojo, sin tener placer en lo que hacían?
El pecado dejó su secuela de insatisfacción en las labores. Sudor y lágrimas. Pero en Jesucristo el trabajo también es redimido. Y cuando veo la redención efectiva en la vida de la gente, me emociona en verdad. Lo vi desde el auto en que me trasladaba, pero me fue como una hermosa visión celestial... Gracias Señor.

15/6/11

Rindámonos ante Él

Jesucristo viene pronto. Su cercanía hace temblar la tierra. Mientras tanto, seguiremos sembrando árboles, defendiendo cada derecho ciudadano y asumiendo también nuestra reponsabilidad. Sobre todo, anunciando el gobierno que se viene, (uno ante el cual toda nación y todo gobierno, como todo individuo, se debe rendir; aquél reino al que conviene esperar con arrepentimiento y fe).
No puedo entonces sino hacer un llamado a los que en nuestra patria están en puestos de autoridad, a postrarse ante el Señor de los cielos y la tierra. Llamo también a todos nuestros compatriotas, a rendirse ante Jesucristo. La bendición está en El. Por encima de cualquier plan de gobierno y perspectiva política o ideológica que parezca tenerla, por encima de nuestra labor y de cualquier protesta, este es el verdadero principio del bienestar. Hagamos pacto con El, porque El tiene la prosperidad. Suya es la riqueza y El es quien ha otorgado a nuestra tierra la bendición plasmada en nuestro escudo y quien mejor que nadie puede concedernos disfrutarla con su paz.
No digo con una organización religiosa, sino con una persona. Constantino lo reconoció a tiempo. Los EUA también. Cualquier nación o país que pretenda ser grande, no puede evadir a Aquél que señorea y juzga por sobre todo y todos. "Sobre uno grande hay otro mayor, luego otro aún más grande. Sobre todos, el Señor".*
Hagamos pacto con El, y sirvámosle. Porque además, siempre, nuestro poder, capacidad, talento o como quiera usted llamarlo, servirá a un propósito y poder superior, para bien o para mal. Ubíquese del lado correcto, que Dios le bendiga... y que viva el Perú converso!
* Segmento de una canción cristiana.

7/6/11

Ollanta Presidente

La noticia ha afectado fuertemente a la Bolsa. No obstante, puede ser un efecto momentáneo. Gracias a Dios, la casa está en orden. Perú tiene un buen ritmo de crecimiento y lo menos que puede hacer Humala es mantenerlo así.
Quienes confiaron en él seguramente esperen ansiosos las decisiones que les beneficien. Quizá ellos no entiendan que no bastan (y que inclusive podrían ser perjudiciales) planes que solo sean asistencialistas o que muestren una aparente mejoría de modo instantáneo, pero no sostenida, eficaz y con buena perspectiva a futuro. Para esto, favorece el hecho de que no tiene una amplia mayoria en el Congreso. Luego, su actitud de apertura a decisiones de consenso, resulta grata.
Dios quiere bendecir al Perú. Si Ollanta actúa con sabiduría, así será. Como dije, oraremos por él. Desde aquí entonces repetimos nuestro llamado. Esta vez, citando un precioso párrafo de las Escrituras:
Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; Admitid amonestación, jueces de la tierra. Servid a Jehová con temor, Y alegraos con temblor. Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían. Salmo 2:10-12.
Confíe, señor Presidente. Confíe en el Hijo de Dios. El es grande en misericordia y verdad.

23/5/11

Gracias

Ahora que mi padre, así como mi madre, también descansa, (Ap.14:13), quiero aprovechar para expresar mi gratitud. En primer lugar al Señor que nos fortalece, porque El es el autor de la fe, quien con su palabra y sus obras maravillosas nos ha destinado a vida eterna, y sin cuyo sustento no tendría sentido creer. Tengo paz y sosiego. Tengo alegría. Puedo seguir disfrutando y guerreando. El consumador de la fe, Jesucristo, confirma su palabra. Bendito mi Dios, el Eterno. 
También a mis hermanos agradezco. Los hijos de mis padres y los hijos de nuestro Padre. Su amor, su cariño, su alegría y su solidaridad me han confortado. 
Agradezco a quienes sin ser tan cercanos me han acompañado: vecinos, amigos... que estuvieron presentes en esta despedida. 
Tengo como grata herencia de ese hombre sencillo, valiente y amable, estas virtudes que cultivaré como una gratitud permanente ante mi Dios, honrando asimismo la memoria de quienes me concedió como padres. 
--
Carlos,
δουλος ιησου χριστου, κλητος αποστολος