21/3/11

Estoy con Apple

No, esta no es publicidad para Apple. Solo me refiero a la oposición que recibe por haber aceptado en iPhone una aplicación que ayuda a los homosexuales que desean dejar ese estilo de vida.
Para algunas personas, ofrecer ayuda a quienes quieren dejar esa forma de vida, es "promover un mensaje de odio e intolerancia". Como anteriormente dije, ellos no soportan que se diga que es pecado o cosa parecida. Pretenden ponernos una mordaza y que no digamos nada. Para ellos, solo sus derechos son válidos.
La actitud de esos grupos homosexuales ha resultado peor que la de algunas sectas religiosas. Usted puede discutir con ellas y expresar su parecer y disconformidad. No le denunciarán ni nada por el estilo porque sencillamente todos tenemos derecho a pensar y creer diferente. Pero en este caso, una especie de dictadura amoral e inmoral se cierne sobre los que pretenden expresar su opinión opuesta al homosexualismo.
Me compraré un iPhone. No tengo uno todavía, pero si continúan con esa aplicación, vale. Repito: no pretendo hacerles propaganda, pero si esta entrada llega a serlo, tampoco me incomoda. Me alegrará.

4/3/11

Un atentado contra la libertad de expresion

Resultaba un tanto jocoso. Un miembro del movimiento homosexual de Lima afirmaba que el señor Phillip Butters debía recordar que habían límites para la libertad de expresión, y que por lo tanto no debería haber dicho lo que dijo de ellos. ¿Y los limites de la libertad de expresión no funcionan para ellos? Es inaudito. Esas personas, no solo en Lima sino en todo el mundo, desean que los demás les permitamos hacer su regalada gana. Pero ay de los que pretendan opinar un tantito en su contra... sin ser religiosos se rasgan las vestiduras y la emprenden contra aquellos.
Eso que dijo Phillip Butters no es para tanto, pero ellos hablan de denunciarle porque "puede promover violencia". Pero si lo que ellos hacen causa distorsión en la conducta de los menores, si cada vez más personas jóvenes son afectadas en su sensibilidad moral por ellos, eso por supuesto les importa un bledo. Lo que a nosotros preocupa es que tampoco parece importarle a los que influyen en la opinión pública. Y creo que allí está el verdadero límite, o mas bien el atentado, contra la libertad de expresión: El miedo.
Me ha resultado, por lo dicho, decepcionante la afirmación de la señora Rosa María Palacios, quien esperaba que Philip Butters se disculpe ... solo para evitar una demanda. No se si ella aprueba el homosexualismo, (está de moda el evitar ser calificado de "homófobo" porque ya es casi un pecado hablar contra la homosexualidad), pero no fue esa la razón que dio.
Así, esta sociedad podría ir de mal en pero solo a causa del miedo. Si nuestra ética depende de si corremos riesgos, entonces no hablemos de un Perú mejor. No critiquemos ni acusemos a nuestros políticos corruptos, porque ¿qué dignidad poseemos si nos doblegamos por miedo? ¿Callaremos ante el delito, lo refrendaremos o condonaremos solo porque corramos algún riesgo? Si el señor Butters se retracta por esta razón, lo entenderé. La presión social, (incluyendo a personas de su entorno que en lugar de animarle se doblegan), puede ser fuerte. Pero no apoyarle y al contrario de ello "sugerirle" que se disculpe, es en verdad indignante y penoso. Yo espero que no claudique. Las disculpas las deben los "cariñosos" que pretenden hacer lo que les plazca cuando quieran y donde quieran, malentendiendo lo que llaman libertad.
Oremos porque la verdadera libertad sea de todos los peruanos.
KoreShir

25/2/11

Terremoto: ¿estamos preparados?

Podría decirle: "habrá terremoto en el Perú", si le hablase como profeta. Pero mejor le hablaré como lo hace Defensa Civil o la Marina de Guerra: ¿Está preparado? ¿Se está preparando?
Hablándole como un siervo de Dios, déjeme decirle que la mejor preparación para ese tipo de cosas, y muchas otras, es estar en paz con Dios. Quizá haya escuchado que eso solo puede ser por medio de Jesucristo. El que tiene al Hijo tiene al Padre. Por lo tanto, ya no necesita que yo le diga que solo en él puede tener perdón y salvación. Pero quizá sí necesita que le recuerde que esa salvación de Jesucristo se traduce también en protección.
Sí. El puede guardarnos de perdición. Y me refiero no solo al hecho de ser aplastados por alguna pared o techo que se venga abajo, sino guardados de verdad. Con Jesús, usted puede tener la seguridad de no irse de esta tierra hasta que él lo determine. Su partida no será una casualidad o un accidente.
Encomiende su vida a Jesucristo. Deje que él le guíe con su Palabra. Ponga su vida en una condición tan segura como solo Dios se la puede establecer.

(Por lo demás, puede informarse de los excelentes consejos de Defensa Civil del Perú como por ejemplo el "combo de supervivencia")

21/2/11

Dios es Amor... pero el amor es santo

Hoy en el taxi escuché decir al conductor de un programa de radio que "dios" ama a todos y que por eso debemos respetar el derecho de todos a besarse, incluyendo a los homosexuales. Esto lo decía a propósito de la retadora actividad del movimiento homosexual de Lima, donde parejas de homosexuales estarían en la plaza de armas, y frente a la catedral, dándose besos.

Esa es solo una de las tantas muestras de insolencia y absoluta ignorancia de parte de quienes desean un dios a su gusto. Es una pena que piensen de ese modo, porque el Dios creador, el único Dios verdadero, el Dios de los cristianos, está en contra del pecado y aborrece la práctica homosexual. Si ellos desean vivir como viven, no nos interesa. Pero es mejor que no mencionen para sus propósitos al Dios que los desaprueba y condena. Y si saben que les ama, aprovechen para arrepentirse, porque por amarnos es que nos da la oportunidad, a costa del sacrificio de su Hijo, de ser salvados de la condenación.

Dios es Amor. Pero es Santo. Aún el amor humano es exclusivista (¿lo entenderán los homosexuales que dicen amar a su pareja?). Pero así como el primer mandamiento ordena que no tengamos dioses ajenos, también en otros mandamientos Dios prohibe la fornicación, más especificamente, prohibe la homosexualidad. Amar no significa permitir de todo. ¿No es obvio? ¿No les dice eso el sentido común?

Una pareja, por ser heterosexual, no puede estarse besando en cualquier lugar, porque hay contextos en los que sería indecoroso e irrespetuoso. ¿Cuanto más repugnante puede sernos un beso de homosexuales debido a nuestra formación? Si no respetan la moral cristiana, por lo menos respeten la cultura cristiana, así como esperan ser respetados y tolerados por nosotros.

Aplaudo el comentario del señor Phillip Butters. Aplaudo su valentia, (porque de pronto, parece que la mayoria prefiere esconder la cabeza ante este tema). Mientras ellos piden que se les respete, lo cual puede ser un derecho, no se puede atacar, denunciar, detener, apresar, etc., etc., a quien opine libremente que es un pecado, que está mal, o que le parece repugnante. Porque ¿dónde terminan los derechos de ellos y dónde inician los nuestros? ¿No soy libre? ¿NO VIVO EN UN PAÍS LIBRE? Y como heterosexual, como alguien que desaprueba la homosexualidad, como cristiano, exijo que se me respete y se respete mi derecho a pensar y opinar.